
Atento, calla, observa, escucha, no respires y no hagas ningún ruido.
Mira este bosque sombrío, de árboles que llegan hasta el cielo estrellado y que la única luz que guía es la de las estrellas que atentas en el cielo nos observan.
Ahora escucha, ¿qué oyes?, nada, ¿verdad?, ya lo sé, nadie se acerca aquí, dicen que está maldito y no sin faltas de razones.
Mira adéntrate por esa senda y observa lo que hay al final de ella.
¿Lo vistes?. Sí exacto, un castillo, grande y deslumbrante, aunque han pasado siglos sigue igual que hace mucho tiempo, un tiempo en el que los rumores de maldición se divulgaron. Ahora contempla como el brillo que inunda todos sus rincones, no es de las estrellas sino de la Luna.
¿No le das importancia?¡Qué necio eres! Ay gente que como tú, por ir a lo rápido acabaron convertidos en esqueletos, así que, siéntate y escucha esta historia, que trata sobre como la mujer más hermosa y dulce se convirtió en la fría y odiosa Luna.
Un rey poseedor de un gran reino tenía una hija de belleza inalcanzable y de corazón tierno y bondadoso en el que su inteligencia se mostraba con creces.
Por aquel tiempo la luna estaba encarnada en el cuerpo de una malvada bruja que envidiosa del poder del rey le plantó cara, y este la mató.
Pero pobre de él y de su pueblo, por culpa de su necedad, el destino marcó la sentencia de muerte y venganza para todos, pues el espíritu de la bruja debería de haber sido encarcelado antes de matarla, pues quedó libre sedienta de venganza, en el olvido de ese reino.
El espíritu vagaba por este mismo bosque cuando vio a una muchacha muy hermosa suspirando por doquier por el muchacho que su corazón había conquistado, acompañada de los animales que la apreciaban como una gran amiga.
El espíritu comprobó días después que era la hija del rey que la había liberado de su antiguo cuerpo y vio la oportunidad de cumplir su venganza.
Se apoderó del cuerpo de la princesa haciendo de su corazón bondadoso, frío y temido.
La princesa poseída se marchó al bosque donde construyó el castillo que ahora mismo estás viendo, y de los árboles que le rodean creó criaturas horrorosas y malvadas sin corazón y sin piedad que matan sin dudarlo.
La princesa mandó a sus criaturas contra su padre, y el padre mandó a su ejército, pero fue necio de nuevo pues nada mataba a esas criaturas asesinas.
El rey escapó y fue al castillo de su hija, y sorprendiéndola por detrás, le clavo su espada no sin antes él clavarse un puñal que su hija le lanzó al corazón, y en medio de ese castillo dos cuerpos yacen inertes mientras que un espíritu malvado ronda por el castillo esperando su oportunidad para meterse en otro cuerpo.
Ahora escucha de nuevo, ¿lo oyes?, ahora sí, se despertaron las criaturas, saben que estás aquí y vienen a por ti para entregarte a su ama.
Corre si puedes pero no escaparás, ella te encontrará y perderás tu cuerpo y tu vida, ¿lo oyes? Despídete ya de tu voluntad, de tu cuerpo, de tu alma de tu... vida pues la muerte ya está aquí.

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