domingo, 28 de noviembre de 2010

Otro domingo mas...



Me acerco paso a paso entre la niebla, voy caminando encima del suelo sin sentirlo bajo mis pies, toco lo que hay a mi alrededor y no siento nada, no siento ni el frío de la niebla en mi piel desnuda, ¿será esto un sueño o una realidad, como dicen en la televisión, paralela?
Una sombra consiguen apreciar mis ojos delante mio, tiene una figura delgada pero una musculatura de griegos, es alto, y esta de espaldas a mi, no se da cuenta de que llego a su lado hasta que pongo una mano en su hombro. Se gira y me mira, sus ojos son marrones profundos, pero es lo único que puedo apreciar de su cara lo demás está todo borroso, como si no tuviera una forma definida su cara, sus labios, su frente… Observo su cuello y me parece tan atractivo que juraría que lo he visto antes, como sé que he sentido antes sus manos en mi cintura y que he visto a esos ojos mirarme en otro lugar.

-¿Qué quieres?- Conozco su voz pero no consigo ponerle ni una cara, ni un nombre, ¿quién será esta chico que hace que mi corazón se pare de golpe al oírle hablar, que hace que me este muriendo únicamente por sus manos en mi cintura?, ¿quién será?
-Saber quien eres – las palabras salen solas de mi boca, propulsadas por mi corazón que desconozco el porque pero ansía respuestas a unas preguntas desconocidas.
-Ya lo sabes.
-No, no lo sé, no consigo apreciar tu rostro bien.
-Mira mejor, y pregunta lo que de verdad quieres saber.
-¿Tu si sabes lo que quiero?
-Si, una única respuesta.
-¿A qué?
-Fíjate y lo sabrás.
Le hago caso y le miro mejor, pongo mis manos en su cara, y poco a poco bajo ellas cobra forma, aunque aún no consigo ponerle un nombre a ese rostro que hace que mi corazón vuelva a pararse, sé que le conozco y que es importante para mí. Cierro los ojos para pensar y escuchar a mi corazón y sin saber porque la hago caso y formulo una pregunta que sin quererlo es decisiva para mi.
-¿Qué sientes por mí?
Siento como me aprieta contra él, como acerca su boca a mi oído y me susurra:
-Nada- Abro los ojos y le reconozco por fin, veo como sonríe, como se acerca y me besa y como por último desaparece, fundiéndose con la niebla. Yo pierdo la estabilidad y caigo, recordando un antiguo amor, un sentimiento que creía que no volvería a sentir que florece y se vuelve a marchitar tan rápido que no me deja acostumbrarme al cambio. Veo tardes pasar, sonrisas y besos robados, y lloro, no por un amor pasado, por un amor fallido, lloro porque el rostro no pertenecía al antiguo amor pertenecía al del presente, al del que todavía no me ha dado una respuesta, del que empiezo a sentir demasiado para tan poco tiempo y del que sospecho otro nada como respuesta. Porque tristemente eso es lo que quedará de mí cuando todo pase: nada, solo un cuerpo sin corazón otra vez. Ahora comprendo que esto puede que sea un sueño en el presente y en el futuro sabré si fue una premonición o una simple pesadilla. ¿Qué será? ¿Lo sabes tú? Porque yo para conocer la respuesta me toca esperar, y sinceramente… odio esperar.

_______________________________________
Este relato es mi pesadilla de hoy y como siempre mis pesadillas dejan dudas y rayaduras en mi... ¿qué pensar si creo que la historia se repite de nuevo? si veo que mi mundo se desmorona y no puedo hacer nada... hombre a este no lo tengo que perder como amigo, ¿no? Pues ya esta.
Pero lo peor es que hoy es domingo y como siempre de momento no me ha pasado nada bueno ni pasará eso si cosas malas... sobran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario