sábado, 16 de enero de 2010

Dos muchachos

dos manos entrelazadas movidas por dos cuerpos que corren a ninguna parte, que rien, que son felices y que nada les improta ahora.
Se separan las manos, y ellos suben, suben por las pequeñas colinas, se caen y se levantan, jugando a correr, a perseguirse y a contarse las cosas que no han podido contarse en tanto tiempo.
Acaban cansados tumbados en la hierba uno al lado del otro, ella rie, rie porque es feliz, otra vez más y él más reservado tarda en seguirla.
Pasan la tarde contándose cosas, disfrutando de una tarde entre amigos y entonces la hora una despedida más de tantas, se abrazan él la da un beso en el pelo y la dice que ahí estará siempre, la guiña un ojo y la suelta. Ella le sonríe y corre hacia el coche que la espera, y antes de subirse le despide con la mano y le grita un simple hasta pronto.
Los años pasan y ese recuerdo se queda en la memoria, años después siguen viéndose, y en todas las tardes conversan se cuentan las nuevas, historias pasadas, amores llegados y que se han ido.
Una tarde ella recibe un sms está decaída y él sin decirle nada lo sabe, la dice que ánimo, que cuente con él, y que le cuente todo en cuanto ella quiera.
Ella sonríe decide contárselo más tarde y borra ese sms para dejar sitio a otros que llegarán más tarde, lo borra pensando que ya llegarán más, que no es el último pero si lo es.
Lo que le tenía que contar no se lo contó, ni guarda un simple sms suyo al que recurrir cuando está de bajón.
Solo le quedan recuerdos, regalos y una triste foto borrosa, no sabe que pensar, no sabe como sentirse y muchas veces echa de menos hablar con él no solo cuando necesita de ánimos y nadie lo sabe, sino también para contarle aquellas pequeñas cosas que le ilusionaban, reírse por teléfono de una historia que trata de dos amigos inseparables, diciendo que está inspirada en ellos.
Le gustaría saber que le diría cada vez que decae, como él lo sabría ocmo lo ha sabido siempre todo de ellas, como ella no le supo comprender igual, si estaban tan unidos.

Ojala solo tuviera un simple sms tuyo, porque es aveces lo que necesito cuando estoy decaída, saber que sin decir nada, sin dar aparencias de estarlo tu ya lo sabes.
Te quiero hermanín.

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